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ESCULTORES

 

Antonio Illanes Rodríguez (1901-1976)

Antonio Illanes Rodríguez nació en Umbrete (Sevilla) el 9 de octubre de 1901, hijo de ricos labradores, trasladándose a Sevilla a la temprana edad de cinco años.

Tras estudiar en la Escuela de Artes y Oficios de Sevilla, estableció su taller en la calle Quesos (actualmente Antonio Susillo), donde tenía así mismo su vivienda.

Fue gran admirador de Antonio Susillo, del que llegó a convertirse en biógrafo y de Juan de Mesa, al que consideraba la figura cumbre de la imaginería pasionista andaluza

Casó con Isabel Salcedo, la cual le sirvió de modelo para la Virgen de la Paz, de Sevilla.

En 1931, gana la pensión de la Diputación de Sevilla para ampliar estudios en el extranjero, marchando a París y Roma.

Abrió un estudio en Madrid, donde generó numerosas esculturas profanas, muchas de las cuales se encuentran en el Parque de la barriada de la Concepción.

Además de las numerosas imágenes que realizó para la Semana Santa de Sevilla, tiene obras repartidas por numerosos puntos de España. Para Ciudad Real nos dejó Jesús Nazareno de 1941 y las figuras del Ecce Homo, Pilatos y el soldado romano en 1944.

Fue académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría en 1974, miembro de la Academia de Santa Apolonia de Goteborg (Suecia), La Orden Civil de Alfonso XII y Caballero de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, premios cordobeses en 1933 y 1934, hijo predilecto de su villa natal y Hermano de honor de la Sagrada Lanzada.

Falleció el lunes 2 de mayo de 1976, justo después de la Feria de Abril, a causa de una peritonitis, cuando contaba con 74 años de edad, dejando un Crucificado sin terminar, con los clavos traspasando las muñecas y no las palmas de las manos como es habitual representar. Así mismo murió con el anhelo de tallar la imagen de un Cristo yacente.

El 22 de octubre de 1976 en la casa que habitó, el alcalde, D. Fernando de Parias Merry, descubrió una lápida en recuerdo y homenaje al artista.

 

Antonio Castillo Lastrucci (1882-1967)

Antonio Castillo Lastrucci nació en Sevilla el 27 de febrero de 1882, hijo de Eduardo Castillo del Pino, industrial de la sombrerería, y de Araceli Lastrucci. Fue el tercer hijo de los cuatro que tuvo el matrimonio.

Desde pequeño fue discípulo del escultor Antonio Susillo Fernández, que tenía su taller frente a la vivienda de la familia Castillo Lastrucci.

En la década de los noventa ingresó en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Sevilla.

En 1905 se casó con Teresa Muñoz García, con la que tuvo siete hijos, más tarde al fallecer ésta, se casa con Amparo León Retamar, con la que tuvo otra hija.

Muy pronto destacó como escultor, recibiendo varios premios y en 1915 se le concede una beca para estudiar en el extranjero, pero no pudo acudir a Roma debido al conflicto bélico de la primera guerra mundial, sin embargo sí pudo viajar a París y más tarde a Madrid para seguir ampliando conocimientos.

Más tarde, en su primera etapa, instala su primer taller en las oficinas de la industria sombrerera de su padre, donde abarca todo tipo de géneros y técnicas con una intensa actividad.

En 1922 la Hermandad de la "Bofetá" de Sevilla le encarga la construcción de las imágenes del misterio de Cristo ante Anás. Al año siguiente las siete figuras del misterio salen el Martes Santo y el éxito fue enorme, recibiendo todo tipo de halagos, llegándole el reconocimiento popular a los cuarenta y un años.

A partir de ahí, en una segunda etapa, se traslada a la calle San Vicente en el año 1923, donde se dedicará a la imaginería procesional. En dicho lugar tenía su vivienda en la parte superior del edificio.

Es sin duda uno de los imagineros más grandes del siglo XX, y uno de los más fecundos de toda la historia de la imaginería sevillana; restituyó muchas de las imágenes destruidas durante la guerra civil española.

Antonio Castillo Lastrucci dedicó toda su vida a la imaginería, dejándonos infinidad de imágenes, repartidas por toda España. Para Ciudad Real esculpió la Virgen de los Dolores en 1940, el Cristo de la Piedad y sus andas en 1947, así como un escriba judío y un niño con la palangana, junto con las andas, para el misterio del Ecce Homo en 1949.

Fue homenajeado en 1943 y 1961 por las cofradías sevillanas; en 1963 se le concede la Orden de Alfonso X el Sabio; en 1966 se le da el nombre de “Imaginero Castillo Lastrucci” a una calle de Sevilla, y a título póstumo, el Sr. Gobernador Civil de Sevilla, Don José Utrera Molina, le impone la medalla al Mérito al Trabajo.

Murió en Sevilla el 29 de noviembre de 1967 a los ochenta y cinco años de edad. Su obra póstuma, fue un Niño Jesús para el Hermano Mayor del Gran Poder de Sevilla, en el que estuvo trabajando hasta las nueve de la noche del día 28 de noviembre de 1967, muriendo al día siguiente.