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La
parroquia como tal, tendrá su origen, al igual que la de Santa
María y San Pedro, en la división parroquial que se hizo del territorio
de Ciudad Real, al ser fundada en 1255 y comenzar a edificar los
distintos edificios, par dar cabida a los nuevos pobladores.
El Templo de
Santiago, pudiera tener su origen arquitectónico en la existencia
de un torreón defensivo que después sirvió de torre de la iglesia,
modificándose su estructura a lo largo de los siglos. En su campanario
hubo hasta tres campanas, una de ellas del siglo XV. Alrededor
del siglo XVIII se construyó el chapitel, que en 1893 estaba en
muy mal estado y que sobre 1950 fue derruido, ejecutándose obras
que le daban a dicha torre un aspecto de almena.
Antiguamente
esta torre tuvo un reloj del siglo XVIII, proveniente de San Pedro
que en 1869 ya no existía. El templo primitivamente estaba compuesto
por tres naves terminadas en tres ábsides poligonales, siendo
la nave central más larga y alta que las dos laterales. Los tres
ábsides terminaban en bóveda radiada poligonal y se apoyaban sobre
medias columnas.
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En
el siglo XVI en los ábsides de las dos naves laterales, se abrieron
unos grandes huecos y se voltearon unos arcos para dar paso a
unas nuevas capillas, éstas con bóvedas de crucería para dotar
de más espacio a la iglesia, también se tapiaron las ventanas
de los ábsides que tenían celosías de piedra. En el siglo XVI
se hizo la capilla donde, más tarde en el siglo XVIII, se colocó
la Imagen de la Virgen de la Blanca, y que tenía un arco y una
media bóveda con rosetones del Renacimiento.
La
sacristía se edificó con posterioridad siendo espaciosa y con dos plantas.
Las
tres naves están separadas por cuatro arcos muy apuntados. El
artesonado de la nave central es de estilo mudéjar, contiene ocho
pares de tirantes que contienen escudos de armas, como los de
Calatrava, Santiago y del Maestre de Santiago Don Pedro Muñiz
de Godoy que lo costearía sobre 1385.
El
templo terminaría de edificarse a finales del siglo XIV, modificándose
posteriormente con las capillas, sacristía, etc.
En
el siglo XVIII se puso de moda el encalar y revocar con yeso las
paredes de las iglesias, hecho que también se dio en la de Santiago.
Los artesonados fueron tapados con falsas bóvedas de cañizo y
escayola. Posteriormente estas bóvedas fueron pintadas y se le
añadieron casetones de yeso para que no fueran tan simples (como
la capilla de la Dolorosa que fue pintada en 1958).
Exteriormente,
el templo es de construcción sencilla, sin adornos, sus dos puertas
de recia arquitectura presentan adornos de puntas de diamante,
y a mediados del siglo XIX, se construyeron los porches que aunque
las protegían les quitaban belleza.
El
templo estuvo dotado en su capilla mayor con un retablo renacentista,
ajustado a la capacidad de la misma, que tenía el frontis dorado,
y contenía abundantes imágenes. En el centro un Camarín con la
Imagen de la Soledad, al lado derecho de ésta, la Imagen de Santa
Ana y San Joaquín, al lado izquierdo la de San Juan Evangelista
y San Isidro Labrador, además de otras imágenes como San Jerónimo.
Presidía dicho retablo la Imagen de Santiago Apóstol. Este retablo
todavía podía verse en 1917.
En
las tres capillas, hubo enterramientos de nobles e hidalgos de
Ciudad Real. Tuvo coro a los pies de la iglesia, de mediano valor
artístico, que estuvo presidido por una Imagen de la Virgen del
Pilar. En 1917 contenía un cuadro de la Purísima.
En
la capilla del Evangelio existió un retablo barroco existente
en 1917, como se hace constar en datos históricos. En la capilla
de la Epístola, como hoy estaba el Santísimo y por lo menos desde
1831 la Imagen de la Dolorosa.
Además
tuvo esta iglesia las siguientes imágenes, Virgen de la Blanca
desde 1774, proveniente de Calatrava la Vieja, la Imagen de San
Antón, proveniente del extinguido convento, Virgen Dolorosa de
Santiago, la imagen gótica del Cristo de la Caridad, un Cristo
Crucificado del siglo XVI que se llevó a Santiago cuando se cerró
el templo del convento de los dominicos. Cruz Parroquial en plata
del siglo XVII, un terno de tisú de oro y ornamentos de gran valor.
Además de cuadros, como el de la Purísima, San Ildefonso, etc.
A
lo largo de los siglos, acogió las siguientes hermandades: Santiago,
Santa Espina, Cristo de la Caridad, Ecce Homo en Pie, Ecce Homo
Sentado, San Antón, Dolorosa, San Isidro, Santísima Trinidad,
Santísimo Sacramento, de Ánimas, etc., y de 1964 hasta hace unos
años la de la Santa Cena.
En
este templo se celebraba San Marcos con la asistencia del clero
de las tres parroquias y después se iba a la puerta de Calatrava
y se bendecían los campos. El 29 de septiembre de 1780, la Virgen
del Prado fue traída a la Iglesia de Santiago donde estuvo hasta
el 14 de octubre de 1781, debido al derribo de la torre de Santa
María.
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